Los microorganismos que se pueden concentrar bajo las uñas pueden ser responsables de diferentes problemas de salud, incluidas algunas infecciones

Las personas con las uñas largas saben de lo que se habla: el recoveco que se forma entre estas láminas hechas principalmente de queratina y la carne es el sitio ideal para la acumulación de diferentes tipos de microorganismos. Isabel del Campo, directora médico del Instituto de Dermatología Integral (IDEI) apunta cuáles son los más frecuentes:

  • Bacterias: entre ellas, la Staphylococcus aureus, bastante común en la piel; la Escherichia coli, presente en suciedad o heces; o la Pseudomonas aeruginosas, que prospera en ambientes húmedos.
  • Hongos: como la Cándida albicans, asociada a la humedad; y dermatofitos, causantes de infecciones como la onicomicosis.
  • Virus: incluyendo el virus del papiloma humano (VPH) o el herpes simplex, que pueden transmitirse por contacto.

A priori, un lavado regular de manos puede parecer la clave para eliminar todos estos patógenos. Sin embargo, la experta aclara que esto puede no ser suficiente por varias razones:

  • Dificultad de acceso: el área debajo de las uñas es estrecha y profunda, por lo que el agua y el jabón no llegan fácilmente a toda la zona.
  • Adherencia: los microorganismos pueden pegarse firmemente a la uña o la piel, a veces formando una capa protectora (biofilm) que resiste el lavado.
  • Ambiente favorable: la humedad y el calor que se generan debajo de las uñas crean un lugar ideal para que estos microorganismos crezcan y se multipliquen.
  • Uñas largas o mal lavadas: si las uñas son largas o el lavado no incluye un cepillado específico, la suciedad y los microorganismos permanecen.

Noticia completa en Cuídate Plus.

Farmacias abiertas y de urgencia más cercanas