La mayoría de las personas asumen la respiración como un proceso automático que se realiza sin necesidad de atención consciente. Debido a esto, muchos corredores, en especial los principiantes, enfocan más sus esfuerzos en cuestiones como la velocidad y la distancia que en la técnica respiratoria. Sin embargo, ¿sabías que la forma de respirar es clave para alcanzar tu máximo potencial?
Piensa que mientras inhalas y exhalas estás permitiendo que tus músculos reciban el oxígeno necesario para funcionar con eficiencia. Mientras corres, o durante la práctica de otros tipos de ejercicios que implican un esfuerzo intenso, la demanda de oxígeno aumenta y puedes sentir que te falta el aire. Tras llegar al límite, ocurre una acumulación de ácido láctico en los músculos, que es lo que te causa calambres y agotamiento.
Debido a esto, los ejercicios de respiración han dejado de ser irrelevantes, y se han convertido en una herramienta clave para el éxito deportivo, independientemente de la disciplina. Si aún no los has integrado en tus entrenamientos, te invitamos a hacer un repaso de diferentes técnicas tanto para carrera como para otras modalidades de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos.
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