Después de la cena, y durante la noche, el organismo lleva a cabo una serie de funciones esenciales para la reparación, regeneración y mantenimiento del cuerpo

La última comida del día, especialmente si se consume poco antes de acostarse, puede tener varios efectos en el metabolismo y el organismo en general, según explica la dietista, chef y  docente, Raquel Frías, como son:

Alteraciones en el metabolismo:

  • El cuerpo humano tiende a metabolizar los alimentos de manera diferente durante la noche. La capacidad para metabolizar la glucosa se reduce, lo que significa que los carbohidratos consumidos por la noche pueden tener un mayor impacto en los niveles de azúcar en la sangre.

  • Comer tarde puede interrumpir el período de ayuno nocturno, que es importante para un metabolismo saludable. Esto puede afectar negativamente la forma en que el cuerpo maneja la glucosa y aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Impacto en los niveles de glucosa:

  • Saltarse la cena puede llevar a una caída en los niveles de glucosa en sangre, lo que puede causar hipoglucemia, especialmente en personas con diabetes.

  • Por otro lado, la cena tardía y sobre todo rica en carbohidratos, puede provocar elevaciones bruscas de glucosa, que luego se desploman pudiendo alterar el sueño.

Aumento de peso:

  • Las calorías consumidas cerca de la hora de acostarse tienen más probabilidades de almacenarse como grasa, ya que el cuerpo no tiene tiempo para quemarlas.

  • Además, el hecho de cenar tarde puede reducir los niveles de leptina (hormona de la saciedad) produciendo un incremento del apetito.

Problemas digestivos:

  • Comer justo antes de acostarse puede dificultar la digestión y provocar acidez estomacal o reflujo ácido.

  • El cuerpo durante el sueño ralentiza los procesos digestivos, y una cena copiosa dificulta aún más ese proceso.

Alteraciones en el sueño:

  • Una cena pesada puede interferir con la calidad del sueño, ya que el cuerpo está trabajando para digerir los alimentos en lugar de prepararse para el descanso.

  • Después de la cena, y durante la noche, el organismo lleva a cabo una serie de funciones esenciales para la reparación, regeneración y mantenimiento del cuerpo. “Aunque el cuerpo se prepara para el descanso, no cesa su actividad”, explica Raquel Frías.

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